Acrílicos, ¿por qué no?

Mi experiencia en el apasionante mundo del dibujo y la pintura, es corta en el tiempo y limitada en cuanto a cantidad. Sin embargo, con el paso de los cuadernos y a base de práctica y adaptación de los consejos que solicito, parece que la evolución es buena y me voy sintiendo moderadamente satisfecho con lo que consigo.

Hace un tiempo, me valoraba con 1 sobre 10, ahora lo hago con un 2. Podríamos decir que progreso adecuadamente.

Tengo claro que me gusta el sketching urbano en cuaderno y me apasiona el dibujo con lápiz y tinta y finalmente la aplicación de la acuarela. No tengo intención de dejar esa técnica, por muchos motivos, como pueden ser la comodidad de llevar siempre un kit básico, lo poco costoso que es el material necesario, la libertad en la expresión, las inagotables posibilidades de practicarla cuando y donde se quiera o lo satisfactorio del resultado que, además, no suele llevar un tiempo excesivo. Todo ventajas, eso pienso.

Sin embargo, mi natural interés por aprender y la cantidad de contenido artístico que veo en diversos medios, me ha creado la inquietud de experimentar con otra técnica artística relacionada con la pintura, el acrílico.

Había leído y visto mucho sobre la materia y he disfrutado de algunas obras realmente buenas, aunque no había sentido la curiosidad de probar. Ahora lo he hecho y, hace solo un rato, he realizado mis primeros trazos con pintura acrílica, motivo que quería compartir con todos los amables lectores de este espacio.

De izquierda a derecha: Amarillo Azo Claro, Magenta Primario, Cian Primario y Blanco Titanio, todos de la marca Amsterdam (Standar Series)

He utilizado unos pocos colores que tengo en una caja de madera, con unos pinceles específicos para acrílico, una brocha y una espátula y el resultado es el que aparece en la siguiente imagen.

Primera prueba con pintura acrílica, pura mancha.

Ha sido solo probar y sentir cómo se pinta con acrílico, algo que hago por primera vez. He trazado lineas aquí y allá sin orden, con pincel, brocha y espátula, superponiendo colores, mezclando en la paleta, colores puros, con un poco de agua, con más agua. Sinceramente, me he sentido bien y me ha parecido una grata experiencia, comprobando que la pintura al acrílico permite mucha expresividad y libertad en el trazo (reconozco que me ha encandilado la espátula) y creo que continuaré dedicando algo de tiempo a evolucionar también en este arte pictórico. ¿Por qué no?

Los colores primarios, más el blanco, utilizados para realizar esta primera prueba con acrílicos.

He utilizado como soporte un papel Arches de 300 grs., 100% algodón, con buen resultado.

Las mezclas de los colores son similares a las que hago con la acuarela, si bien en el acrílico es el blanco el que sirve para aclarar un tono y se pueden superponer los colores, una vez seca la capa anterior.

Y hablando de secado, he comprobado que los colores puros, aplicados con pincel o brocha, secan a una velocidad increíble. Sin embargo, cuando he utilizado la espátula, he comprobado que el grueso de la pintura aplicada por este método, tarda más en secar.

Tengo un frasco de medium, Acrylic Medium Glossy, de la marca Talens, para utilizar con los colores y que retarden el secado, permitiendo realizar más técnicas. Aun no lo he probado.

En fin, una buena experiencia artística aunque, insisto, mi técnica preferida, es la del sketching.