Equipo básico para dibujar y pintar. Nada sobra, nada falta.

A los que salimos a la calle a dibujar, nos gusta ir bien provistos de materiales suficientes para cubrir las necesidades que surjan.

Son muchos los artículos que consideramos útiles, incluso imprescindibles en nuestras salidas, aunque si uno hace un ejercicio de reflexión y análisis, normalmente vamos cargados con mucho más de lo que realmente utilizamos. En alguna de mis salidas a dibujar en grupo, han sido muy escasas las ocasiones en las que he visto a alguien que porte lo necesario y nada más. Dos o tres casos.

Hace unos días me encontré mirando con interés de observación una de las mochilas que suelo utilizar para salir a dibujar y me propuse crear un equipo con lo necesario y nada más.

Me puse manos a la obra y tras varios ‘esto también’, ‘bueno, no’, ‘esto…, no’, ‘aquello sí que lo llevaré’ y similares, revisé los cajones y baldas donde tengo el material y, en un rato, completé un kit básico para salir a bocetar, en el que no falta de nada y, lo más importante, no sobra nada. Ví que podía portarlo en mi mochila habitual, comprobando con satisfacción que el peso era ligeramente inferior a lo acostumbrado y decidí probarlo en el terreno al día siguiente, con resultado positivo.

Algo que valoro es el soporte rígido de madera, que hace más cómodo el dibujo y evita movimientos indeseados cuando apoyamos el cuaderno sobre las piernas.

Hoy, tras tres salidas con este equipo básico, me encuentro satisfecho y me apetece compartir con los amables lectores mi experiencia, así como los materiales.

Materiales que componen el equipo básico
Detalle de la zona superior
Listo para dibujar y aplicar color.
Formato práctico y sencillo de montar y desmontar
Los pequeños contenedores para el agua, cumplen bien su función

Un pequeño bote es suficiente para rellenar varias veces los contenedores de agua

Materiales para dibujar en un cuaderno tamaño A5 en formato retrato (vertical)

– Un panel de aglomerado de madera de tamaño 30 cms. de largo por 20 cms. de alto. Lo compré hace tiempo para otro fin en una tienda cercana por un precio menor a 1 €.

– Un trozo de esponja, toalla o material absorbente para eliminar agua y pintura del pincel.

– Un clip metálico grande, que pueda sujetar la caja de acuarelas al panel de madera.

– Uno o dos recipientes para contener agua. Los que aparecen son plásticos unidos en un soporte metálico y los adquirí en Lisboa por un precio de unos 5 €. Los hay metálicos, también con soporte, con más capacidad.

– Un pequeño bote con agua, para rellenar los contenedores.

– Dos clips metálicos para sostener el cuaderno de dibujo.

El primer trabajo que realicé con el kit básico

Con este material y algo más, como un lapicero, un calibrado o pluma, un par de pinceles y una goma (si utilizas lápiz), solo necesitas un motivo para dibujar. Si quieres hacerlo sentado, añade un trípode o silla plegable.

Es algo muy simple, aunque pienso que útil.

Ahora estoy ideando un soporte de madera para el cuaderno en tamaño A5, aunque en formato apaisado, que será similar, aunque algo más ancho. El panel, ya lo tengo, igualmente económico y simple. El resto de materiales, los mismos.

¿Qué te parece?

Nueva estación, nuevos dibujos. Llega el otoño.

Tras un verano diferente a los anteriores, llega una nueva estación a nuestra vida, el otoño.

Es un período en el que viviremos muchos cambios, como una importante disminución de las horas de luz, así como la ralentización de la naturaleza, preparada para el largo letargo invernal.

Pasamos de vestir con pocas prendas frescas y cómodas de colores claros, a ir añadiendo abrigo a nuestros cuerpos, capa a capa, con colores que tienden a oscurecerse más cada mes.

Llegan las lluvias, el frío y, en algunos lugares, incluso la nieve, comienza a oler a chimenea, en las casas, las luces permanecen más tiempo encendidas y regresan a tomar protagonismo con las bufandas, mantas, las calefacciones y los edredones.

En la cocina, los gazpachos y las frutas y ensaladas frías, dan paso a los guisos contundentes, las carnes de caza, los asados, las setas y calabazas y los frutos secos de la temporada, encabezados por nueces y castañas. Un café o chocolate caliente, una charla vespertina sentado a una mesa con amigos. Y una sabrosa tarta o unas galletas para acompañar la velada.

Es un tiempo de recogimiento y de estar en casa tras el ajetreo veraniego.

Sin embargo y a pesar de lo que piensan y dicen algunos, el otoño no tiene por qué ser un tiempo de tristeza o melancolía, menos aun para los dibujantes urbanos. Ahora podemos llevar a nuestros cuadernos imágenes que solo tendremos disponibles en este tiempo: árboles con hojas de cualquier color excepto el verde, campos cubiertos de hojas secas, efectos impactantes de los rayos del sol, ramas desnudas, montañas que parecen suspendidas sobre algodón, producido por la niebla, reflejos mágicos en los charcos, producto de la lluvia, nubes diferentes, fachadas húmedas, gente con paraguas, cielos grisáceos y así, un larguísimo etcétera.

Te dejo unas cuantas imágenes que he extraído de la página Pixabay, https://pixabay.com/es/, como ejemplo de lo que he comentado en los párrafos anteriores, con la intención de que te animes a salir a la calle y dibujar el otoño.

Imagen de pixabay.com/es
Imagen de pixabay.com/es
Imagen de pixabay.com/es
Imagen de pixabay.com/es
Imagen de pixabay.com/es

El otoño también es tiempo de dibujar. Coge tu cuaderno, tus materiales de dibujo y pintura (y un paraguas, por si acaso), abrígate y protégete del virus y disfruta de esta recién llegada estación del año.

Buenos dibujos otoñales.

Acrílicos, ¿por qué no?

Mi experiencia en el apasionante mundo del dibujo y la pintura, es corta en el tiempo y limitada en cuanto a cantidad. Sin embargo, con el paso de los cuadernos y a base de práctica y adaptación de los consejos que solicito, parece que la evolución es buena y me voy sintiendo moderadamente satisfecho con lo que consigo.

Hace un tiempo, me valoraba con 1 sobre 10, ahora lo hago con un 2. Podríamos decir que progreso adecuadamente.

Tengo claro que me gusta el sketching urbano en cuaderno y me apasiona el dibujo con lápiz y tinta y finalmente la aplicación de la acuarela. No tengo intención de dejar esa técnica, por muchos motivos, como pueden ser la comodidad de llevar siempre un kit básico, lo poco costoso que es el material necesario, la libertad en la expresión, las inagotables posibilidades de practicarla cuando y donde se quiera o lo satisfactorio del resultado que, además, no suele llevar un tiempo excesivo. Todo ventajas, eso pienso.

Sin embargo, mi natural interés por aprender y la cantidad de contenido artístico que veo en diversos medios, me ha creado la inquietud de experimentar con otra técnica artística relacionada con la pintura, el acrílico.

Había leído y visto mucho sobre la materia y he disfrutado de algunas obras realmente buenas, aunque no había sentido la curiosidad de probar. Ahora lo he hecho y, hace solo un rato, he realizado mis primeros trazos con pintura acrílica, motivo que quería compartir con todos los amables lectores de este espacio.

De izquierda a derecha: Amarillo Azo Claro, Magenta Primario, Cian Primario y Blanco Titanio, todos de la marca Amsterdam (Standar Series)

He utilizado unos pocos colores que tengo en una caja de madera, con unos pinceles específicos para acrílico, una brocha y una espátula y el resultado es el que aparece en la siguiente imagen.

Primera prueba con pintura acrílica, pura mancha.

Ha sido solo probar y sentir cómo se pinta con acrílico, algo que hago por primera vez. He trazado lineas aquí y allá sin orden, con pincel, brocha y espátula, superponiendo colores, mezclando en la paleta, colores puros, con un poco de agua, con más agua. Sinceramente, me he sentido bien y me ha parecido una grata experiencia, comprobando que la pintura al acrílico permite mucha expresividad y libertad en el trazo (reconozco que me ha encandilado la espátula) y creo que continuaré dedicando algo de tiempo a evolucionar también en este arte pictórico. ¿Por qué no?

Los colores primarios, más el blanco, utilizados para realizar esta primera prueba con acrílicos.

He utilizado como soporte un papel Arches de 300 grs., 100% algodón, con buen resultado.

Las mezclas de los colores son similares a las que hago con la acuarela, si bien en el acrílico es el blanco el que sirve para aclarar un tono y se pueden superponer los colores, una vez seca la capa anterior.

Y hablando de secado, he comprobado que los colores puros, aplicados con pincel o brocha, secan a una velocidad increíble. Sin embargo, cuando he utilizado la espátula, he comprobado que el grueso de la pintura aplicada por este método, tarda más en secar.

Tengo un frasco de medium, Acrylic Medium Glossy, de la marca Talens, para utilizar con los colores y que retarden el secado, permitiendo realizar más técnicas. Aun no lo he probado.

En fin, una buena experiencia artística aunque, insisto, mi técnica preferida, es la del sketching.